Contesta a todo sabiéndolo todo.
Las consultas, los presupuestos y los seguimientos viven en el correo, y el cliente da por hecho que te acuerdas de todo. En atención al cliente, poder contestar en un minuto en vez de en veinte es lo que decide si se gana el trabajo.

- Falta confirmar con Castellane SA la hora de acceso a obraAbrir el correo →
- Vantage ha vuelto a pedir esta mañana la lista de requisitosAbrir el correo →
- El contrato firmado sigue en el cliente — pedido el 24 agoAbrir la tarea →
Cada línea enlaza con el correo, el archivo o la tarea de la que sale. Nada hay que creérselo.
Cómo se hace hoy
- Escribe un cliente que ya conoces, y para contestarle hay que leerse antes un año de conversación.
- El «dijeron que confirmaban el viernes» solo existe en la cabeza de alguien.
- El presupuesto que se mandó y el que hay en la carpeta no son el mismo documento.
Una hora en atención al cliente
La misma consulta, desde el mensaje que la empieza hasta el registro que la sobrevive.
- 09:02
Escribe un cliente conocido
Piden «lo mismo de la primavera pasada, pero más grande». En vez de leerte un año de conversación, pregunta qué se ofreció entonces: la respuesta llega con el precio, el alcance y cómo acabó, y cita los mensajes de los que sale para que lo compruebes antes de repetirlo.
- 09:11
Se propone un registro y tú lo confirmas
OVIOO se ofrece a abrir una referencia para la consulta, ya con la empresa y el contacto que ha reconocido. Un clic, y todos los mensajes, presupuestos y notas que vengan después caen ahí, incluso cuando se cierre y lo coja operaciones. Sin un segundo sistema y sin volver a teclear.
- 10:20
El presupuesto sale de tu plantilla
El documento sale del registro —razón social del cliente, dirección, tu referencia, fechas e importes— y no del archivo del mes pasado con los nombres cambiados. Y se guarda la versión que se envió, con su fecha y su destinatario.
- 10:24
El «confirman el viernes» se convierte en una fecha
Una tarea de seguimiento con responsable, en espera y no atrasada. El viernes sale sola. Nadie tiene que acordarse, y a nadie le cae un retraso que era del cliente.
- 15:45
Un compañero contesta por ti
No estás. Otro abre la referencia y lee qué pidieron, qué se ofreció y qué queda, por orden y sin preguntarte. El cliente no nota nada, que de eso se trata.
Qué cambia
Cada consulta abre un registro desde el minuto uno
Lo propone OVIOO desde el correo y tú lo confirmas con un clic. Todos los mensajes, presupuestos y notas que vengan después caen en el mismo registro, incluso cuando se cierre y lo coja operaciones.
El historial contesta al momento
Pregunta qué ofrecisteis la última vez, a qué precio y cómo acabó, con los mensajes detrás para poder comprobarlo antes de repetirlo.
Los seguimientos pasan a tener fecha
El «confirman el viernes» se convierte en una tarea con fecha y responsable. Lo vencido y lo que está en espera se ven distintos, así que se reclama a tiempo y no algún día.
La ficha del cliente es una sola
La empresa, su gente, sus direcciones, sus trabajos y su dinero en un sitio, compartidos con operaciones y finanzas en vez de guardados en un CRM aparte que se va quedando viejo.
Lo que sustituye
Normalmente un CRM que nadie actualiza, más la memoria del que contestó la última vez.
De la consulta al pedido
El detalle que lo decide
Lo que pregunta un responsable comercial antes de meter aquí su embudo.
No es un CRM atornillado al lado
Un CRM crea un segundo sitio donde alguien copia lo que ya pasó en el correo, y el martes ya está desfasado. Aquí la empresa, su gente, sus direcciones, sus trabajos y su dinero son un solo registro: el mismo con el que trabajan operaciones y finanzas. No hay que sincronizar nada porque no hay nada con lo que sincronizarse.
Las respuestas dicen de dónde salen
Cuando preguntas qué se ofreció la última vez, la respuesta llega con los mensajes, documentos y movimientos de los que sale, y puedes abrir cada uno. Una respuesta que no puedes comprobar es una suposición, y una suposición delante de un cliente sale cara.
Un presupuesto es un documento, y tiene historia
Sale de tu propia plantilla PDF con los campos rellenados desde el registro, y se guarda como la versión que se mandó, a quién y cuándo. Cuando un cliente dice «en vuestro presupuesto ponía», el archivo exacto que tiene delante está a un clic.
Solo busca en lo que ya puedes abrir
Una pregunta se contesta con los registros a los que llega quien pregunta, nunca con los de toda la empresa. Quien no puede abrir un trabajo no se entera de lo que hay dentro preguntando de otra manera.
Lo que no hace
Sin respuestas automáticas a clientes, sin secuencias, sin campañas por goteo y sin puntuar leads. OVIOO no es una herramienta de marketing y no lo pretende. Tampoco puede mandar nada en tu nombre: cada mensaje sale porque alguien le ha dado a enviar.
Dudas razonables
Guarda lo que reclamaría un CRM —empresas, contactos, consultas, presupuestos, historial— pero empieza por el otro lado. Un CRM le pide a la gente que apunte lo que pasó; OVIOO lee lo que la empresa ya ha producido y monta el registro con eso. Si tu problema es que el CRM siempre está desfasado, ese es justo el problema que ataca.
Se pueden importar empresas y contactos, y además OVIOO los va reconociendo en la correspondencia según entra correo, así que la lista se llena sola aunque no importes nada. No hay ningún proyecto de migración entre conectar un buzón y sacarle partido.
Lleva consultas y presupuestos como registros con estados y fechas, y el espacio Business informa de qué está abierto, ganado y pendiente de cobro. No hace previsiones ponderadas, ni planes de comisiones, ni objetivos de venta: si eso es lo que más te importa, esta no es la herramienta.
Es que no puede escribirle a un cliente. La IA deja el borrador en la ventana de respuesta para que una persona lo lea, lo retoque y lo mande; no hay ningún camino por el que una propuesta salga como mensaje sin que alguien le dé a enviar.
Míralo alrededor de tu propio buzón.
Conecta el correo que ya tienes y mira aparecer la estructura. La prueba cubre a toda la organización.